-Eras tan aburrido...
El cielo era perfecto a esa hora del día, en anochecer comenzaba de manera sutil con unos tonos anaranjados que jugaban con los violetas de la noche, ese paisaje al que los hombres antes tanto le temían era lo más bello que podían compartir ambas almas, dos cuerpo tirados sobre el verde pasto en una colina, el aire húmedo y el suelo helado, la vida no podía ser mejor.
-Y tú eras tan antipática...
Recordar viejos tiempos era el arma que utilizaban para matar el tiempo, siempre hablando de cómo eran antes de conocerse en verdad.
-Yo era divertida...
Solos allí, en aquel lugar al que no dejaban entrar, sobre esa colina verdosa donde el viento jugaba con los pastizales y el cielo se fundía en diversos colores, recordaban lo vivido, emociones perdidas, primeras impresiones, sonrisas que los llevaron a unirse.
-¿Acaso no somos la pareja perfecta? Todo el mundo habla de la media naranja, estoy seguro de que los serios deben estar junto con las irresponsables.
-Se dice aburridos y divertidas.
Una sonrisa surcó los labios de ambos y siguieron contemplando lo que quedaba de atardecer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario